Nuestro consejero delegado, Paolo Boarini, descarta que la situación actual del mercado de vivienda se deba a una burbuja inmobiliaria, puesto que ‘los préstamos no están inflando los precios’, y achaca la situación al tensionamiento entre oferta y demanda. Lo hizo en la reciente presentación del Informe sobre el mercado de la vivienda en 2024 que realizamos con la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona.
En este sentido, la ratio préstamo-valor, que se expresa como el porcentaje de la cantidad prestada por el banco en comparación al valor total de la vivienda, se sitúo en el segundo semestre de 2024 en el 69%, frente al 80% que marcaba en los años de la burbuja.
Asimismo, el director de la Cátedra, José García-Montalvo, sentenció que ‘es imposible que haya una burbuja’ y en línea con lo argumentado por Boarini, explicó que el crédito promotor en 2007 era del 43% del PIB español, mientras que hoy ese porcentaje apenas llega al 6%.
Igualmente, la creación de nuevos hogares frente a la construcción de nuevas viviendas es completamente inversa a los años de la burbuja. Así, mientras que durante 2007 se construían más viviendas que el número de nuevos hogares, hoy esta estadística es totalmente inversa, por lo que ‘los factores que tendrían que sustentar esta idea (una burbuja inmobiliaria) no se dan’, concluyó García-Montalvo.
Sin embargo, y a pesar de no estar en una situación tensa, el precio de la vivienda de segunda mano en España ha crecido, según el estudio, un 12,13% en el segundo semestre 2024 en comparación el mismo semestre de 2023, lo que supone una media de 2.802 euros por metro cuadrado. Por su parte, la hipoteca media se situó en 132.457 euros, un 14,5% más.
La principal problemática del mercado analizada por el informe es el elevado empuje de la demanda frente a una oferta estancada, que tensiona y ejerce presión en los precios como si se tratara de una ‘caldera’, según indicó García-Montalvo, quien ve ‘difícil’ una moderación en los precios en los próximos años.
Para el director de la cátedra, el mercado inmobiliario sigue la tendencia de la macroeconomía que en España no deja de dar buenas noticias, por lo que la demanda, en vistas a unas buenas previsiones en cuanto a empleo y aumento de salarios, no va dejar de crecer, pudiendo incluso superar el número de compraventas récord que marcó el año 2022.
El problema de la oferta no solo parte del menor stock en el mercado, sino que aquellos inmuebles que pasan a estar disponibles para los compradores tan solo necesitan 73 días para ser vendidos frente a los 91 de 2021, una situación que se agrava en mercados como Barcelona (69 días) y Madrid (60 días). En este sentido, el estudio calcula que hoy la oferta de vivienda es un 39% menor que hace un año, mientras que la demanda ha crecido un 9,3%.
Además, las previsiones de que esta situación continúa en el medio plazo y, por tanto, los precios no vayan a bajar, provoca todavía más incentivos a los compradores de vivienda.